Como es de nuestro conocimiento, los conflictos en los colegios y escuelas, siempre han existido, ya sea entre estudiantes, estudiantes y profesores, profesores entre sí, apoderados y profesores, etc.
La violencia como método de resolución de conflictos, ya sea ésta verbal o física, se ha apoderado con el transcurrir del tiempo de las aulas de clases. El respeto garantizado de todos los actores involucrados en esta pequeña sociedad o comunidad educativa se ha perdido. La discriminación racial, social, etaria y cultural se impregna en las mentes moldeables de los estudiantes, sin encontrar otro camino para resolver sus diferencias. Ésta violencia y/o bullying que encontramos en los establecimientos educacionales de nuestro país, responden a procesos, tanto históricos como culturales, en los cuales nuestros padres crecieron bajo una política y visión de la vida violenta e impuesta, donde importa salvarse como sea, encontrar el camino al éxito, sin importar las consecuencias que dicha ambición acarrea.
Entonces podríamos reflexionar, ¿de adonde proviene y tiene su nacimiento dicha violencia?
La respuesta la encontraremos en los procesos históricos anteriormente mencionados, como también, en el bombardeo diario de la “era de la informática”, la televisión, internet, la radio, y los medios masivos de difusión de información.
Bajo el alero de estas problemáticas al interior de los establecimientos, se tornó ineludible la búsqueda de una técnica alterna a la resolución de los conflictos de una forma más democrática, entendiéndonos y escuchándonos, valorándonos por nuestras opiniones, basándonos en la comprensión y el respeto de los miembros de la comunidad, donde la diversidad tiene lugar y aprobación. Dicha técnica resultó ser la mediación.
Avocándonos al ámbito de la mediación escolar, es preciso detenernos en un punto de suma importancia, en el cual los estudiantes son partícipes activos y claves del proceso de mediación, relegando la participación de los adultos a una mínima expresión. Entendemos por esto, al hecho de que los estudiantes pueden y son los reales mediadores de sus conflictos, no aplicando justicia, como vagamente los entenderíamos, sino que buscando una solución, donde ambas partes en conflicto sean satisfechas, entendiendo el problema como un todo. Nos referimos a un todo por la razón, de que la técnica de la mediación, busca resolver los conflictos, ya sea desde un todo racional y a la vez un todo emocional, en el cual los sentimientos de las partes juegan un rol de gran importancia en el proceso.
Entonces definiremos mediación, “como un proceso negocial que con dirección de un tercero neutral, que no tiene autoridad decisional, busca soluciones de recíproca satisfacción subjetiva y de común ventaja objetiva para las partes, a partir del control e intercambio de la información, favoreciendo el comportamiento colaborativo de las mismas”.
Comprenderemos también como mediación, al arte de resolver nuestros conflictos de forma pacífica y entendiendo que somos seres conflictivos de por sí, por lo tanto ninguna técnica podrá evitar los conflictos, pero sí nos proporciona una herramienta muy útil para conseguir afrontarlos y no esquivarlos como cotidianamente lo hacemos, y entendiendo también que siempre habrá más de una solución para los conflictos.
A dicha arte de la mediación, de lograr que la comunicación entre pares sea un fin, no tan sólo un medio, y me refiero a un fin con el hecho de lograr llevar a cabo esta comunicación, respetuosa, con altura de miras, como un fin mayor, ya sea como una máxima total, porque de esta manera logramos poner en evidencia nuestra racionalidad como seres pensantes y conflictualistas por naturaleza, de lograr romper ese ciclo vicioso y violento al que nos lleva las sociedad, donde está permitido pisotear a nuestro semejante, pero no está permitido tenderle la mano, ya que ello demuestra inferioridad con relación a la sociedad en general. Así mismo, me refiero a un fin, por la simple razón de poder resolver nuestros problemas comunicándonos de manera precisa y acuciosa, de manera que éstos problemas o conflictos se puedan resolver a través de dicha comunicación, y no con medidas dilatorias y engorrosas, como es el caso de los tribunales de justicia, carabineros, etc.
Como también de esta manera romper con la jerarquización reinante en la sociedad, basada en el poder, “hallamos efectos de poder en todos los lugares, en todos los intersticios del tejido social sencillamente porque el poder es coextensivo con el cuerpo social, porque el poder nace, brota, existe en cualquier fragmento del tejido social siéndole consustancial”, como diría Tomás Ibáñez, y lograr suplantarla con un “esquema” horizontal de relaciones interpersonales y dinámicas, donde el sujeto logre desenvolverse óptima y concretamente como un todo.
En relación a dicho planteamiento, es imperioso no percibir la mediación tan sólo como una técnica de intervención, más bien como una necesidad irrefutable a la realidad que nos rodea y consume, a través de diversos argumentos tales como la cooperación, empatía, voluntariedad, confidencialidad, valores promovidos por la mediación. A través de dichos valores, se logra y genera una visión equilibrada y realista del ambiente, y a la vez se forman ciudadanos responsables, actores críticos, creadores y constructores de opciones, que puedan identificar sus emociones y comprenderlas, y al mismo tiempo ser transformadores activos de la sociedad.
La técnica de la mediación ,a su vez, utiliza también metodologías básicas del Trabajo Social, en las cuales se diagnostican, programan, ejecutan y evalúan las problemáticas que se desarrollan en el transcurso de los conflictos. Dichos principios considerados tanto por el Trabajo Social y la mediación, permiten al individuo ser protagonistas dinámicos de su propio desarrollo, rescatando que sean las propias personas o actores activos quienes resuelvan de acuerdo mutuos sus diferencias.
Entonces, podemos concluir: que la mediación, como una instancia útil, nos genera las opciones para mejorar, potenciar y consensuar, la vida de los estudiantes en relación a su clima escolar, como también a su desarrollo complementario como persona, preservando las relaciones de éstos y creando relaciones de carácter horizontal en el desarrollo integral de sus vidas.
“La mediación es necesaria para que vivamos mejor, nos desarrollemos como personas y nos hagamos los unos y los otros la vida más sincera, respetada, solidaria y agradable”.
Bibliografía
Felipe Rojas
1 comentario:
Estimado Felipe, te saludo y comento tu documento sobre Mediación.
Desarrollas elementos muy centrales del concepto DE MEDIACIÓN, así como la consideras una técnica entre otras que perrtenecen a las denominadas Resolución Alternativa o Pacífica de Conflictos, una propuesta que ocupa a varias profesiones y a la sociedad en la actualidad.
La mediación escolar es una de ellas y es una alternativa a la violencia que existe hoy en las relaciones cotidianas en las comunidades escolares.
Sugiero ampliar bibliografía, considerar los principios de la mediación y hacer la citas en el textos
Atte
Julia Cerda
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