
Reivindicación del Modelo Crítico.
Lo primero a destacar en el tema de los modelos de acción, es la poca información respecto a estos, al reducido número textos que existen con respecto a ellos, se suma el problema de la indefinición que estos tienen, son llamados modelos de Acción, intervención o de actuación, dependiendo del enfoque que posean los distintos autores, incluso se pueden catalogar distintos tipos de modelos.
Dentro de la variedad de tipos, me centrare en el modelo Crítico, el cual se centra en “el cambio social y la participación comunitaria y colectiva, colocando como tarea central, en la actuación profesional, la transformación social y la lucha contra la opresión.”1, este modelo se basa en el pensamiento marxista, por lo tanto entiende la realidad de forma dialéctica, y analiza las contradicciones que la sociedad presenta. Todo esto surge en las décadas de los sesenta y setenta, en la etapa de la reconceptualización, como crítica hacia el Trabajo social que se llevaba a cabo en ese momento, dominado por las teorías funcionalistas y psicologistas.
Después de esta definición del Modelo Crítico o Radical, me dedicare a analizar y a contextualizar las “críticas” que este propone hacia el Trabajo Social.
En primer lugar, existe la mirada del trabajo social convencional, “como un medio para la dominación sistemática de los oprimidos”2, esta idea, hace pensar en el enfoque que cada Profesional da a su trabajo, ya que las profesiones son funcionales al sistema (según el pensamiento Marxista), pero lo que se puede cambiar es el tipo de sistema al cual contribuir, en este sentido, ya no solo influye la postura que los profesionales adopten si no que se necesita un cambio estructural de la sociedad. En nuestro contexto, como Trabajo Social, vemos que la profesión surge, para remediar los problemas que son producidos por el sistema económico imperante, debido a sus constantes crisis, el capitalismo crea condiciones deplorables de pobreza, desigualdad, indiferencia, marginación, entre muchas más, y para su mantención en el dominio, requiere la satisfacción “aparente” de cierta parte de la sociedad, debido a que si el descontento es generalizado corre el riesgo de que la gente se concientice de las deficiencias que el capitalismo promueve, a raíz de todo lo anterior, vemos que el trabajo social convencional, se encarga de solucionar los casos más extremos de las problemáticas, por lo tanto tiene como objetivo ya sea conciente o no mantener el “orden” (impuesto) en nuestra sociedad, y como consecuencia asegura que la clase dominante conserve el poder, es por esta razón que se cataloga como un medio para la dominación. Es en este caso, en donde cada profesional tiene la opción de decidir como orienta su accionar profesional, y donde las diferentes corrientes críticas, ganan importancia.
También, encontramos el cuestionamiento hacia el carácter individualista que promueve el trabajo social ortodoxo, ya que en sus inicios, generalmente se atribuían todos los problemas del sujeto, a defectos en el desarrollo de su personalidad y de sus relaciones familiares. Entonces, en el Modelo Radical no se trata de que las personas se culpen a sí mismas por las problemáticas que los afectan, si no que más bien se deben buscar las causas de fondo que propician las dificultades. Aunque actualmente, la validez de la teoría que supone que los problemas son producto siempre del sujeto, ha perdido mayoritariamente su valor, debido a múltiples nociones que propones causas sistémicas, ecológicas u otras. Pero sin embargo, aunque la creencia en que la base de los problemas ha cambiado, la solución a estos problemas muchas veces sigue siendo individualizada, en problemas que afectan a grandes sectores de la sociedad, como la Drogadicción, el alcoholismo, la violencia intrafamiliar, la pobreza, etc. se promueve por algunos trabajadores sociales y según algunos métodos, soluciones para cada sujeto.
Otra crítica, es sobre la ideología de la profesión, se tiende a apoyar el hecho de que los profesionales “Son expertos que saben más que sus clientes acerca de la situación de su problema y de los medios para afrontarlo”3 , en esta creencia, se pierde un poco el apego a la realidad, ya que ni realizando todos los estudios posibles, se puede generar un conocimiento mayor que el del sujeto afectado, a lo más se puede aproximar a una comprensión profunda pero no más que eso. Además, esto lleva a privilegiar el saber técnico, por sobre todas las demás formas de saber, y sobre todo por sobre lo empírico, y según el pensamiento marxista, basarse en el saber técnico, y teórico lleva al problema de la abstracción, alejándose de la realidad, es por esto que se considera la teoría y la praxis como dos elementos inseparables, no debe existir teoría sin praxis, ni practica sin teoría.
Por último, una de las herramientas básicas que utiliza el modelo crítico para su propósito de cambio en la sociedad, es la EDUCACIÓN POPULAR, esta propuesta de acción fue promovida por Paulo Freire, y nace en oposición a la educación bancaria (como Freire cataloga la educación formal), que busca de adaptar a los estudiantes y prepararlos según las posibilidades que tienen para que en un futuro solo sean actores pasivos de la realidad. Esta herramienta busca la concientización de las personas, por medio de análisis dialéctico, y el dialogo intenta que las propias personas se den cuenta de las desigualdades existentes, plantea la horizontalidad en la educación, ya que el profesor no sabe más que el estudiante, ambos poseen conocimientos que por medio del dialogo aportan a un mutuo crecimiento. Esta herramienta es uno de los buenos puntos que se puede resaltar del Modelo Crítico, ya que puede ser empleada por los trabajadores sociales con muy buenos resultados. Además, podemos destacar la permanente crítica (constructiva), el método dialéctico y el trabajo que realiza en pro de un cambio social que promueva valores más igualitarios.
[1] Vélez, Olga; 2004: pp. 6
[2] Healy, k.; 2001: pp. 35
[3] Ídem: pp. 38
Bibliografía
Vélez, Olga; Modelos contemporáneos de actuación profesional [en línea]: disponible en: aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/file.php/177/...III/MODELOS_CONTEMPOR_NEOS_DE_ACTUACI_N-Olga_Velez.doc
Healy, K.; Trabajo social: perspectivas contemporáneas; Madrid, Ed. Morata, 2001
Dieguez, Alberto; La reconceptualización y el trabajo social critico en los 70s.; 2005; [en línea]; Buenos Aires; [Fecha de consulta: 29 de Diciembre del 2008]
Disponible en: http://www.ts.ucr.ac.cr/html/reconceptualizacion/reco-06.htm


